Piadina romagnola casera
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La piadina romagnola casera es la reina de la comida callejera italiana: ¡una receta sencilla y auténtica para rellenar con ingredientes salados o dulces!
La piadina romagnola es una muestra de la capacidad italiana para transformar ingredientes simples en un plato que cuenta historia y territorio. Con harina 00, sebo y una pizca de bicarbonato, esta receta se basa en un equilibrio preciso entre consistencia y ligereza, perfecta para quienes buscan un contacto auténtico con la cocina tradicional. Es una alternativa versátil a las pizzas y los sándwiches, capaz de adaptarse a cualquier momento del día sin perder su carácter arraigado en la región de Romagna.

Instrucciones
- 1
Para preparar la piadina romagnola casera, primero, vierte en un bol la harina, la sal, el bicarbonato y el sebo.
- 2
Comienza a amasar a mano, añadiendo poco a poco el agua tibia. Continúa amasando en el bol 6 hasta que la harina haya absorbido el agua.
- 3
Luego, transfiérela a una superficie y amasa de nuevo hasta que quede lisa y homogénea. Cubre la masa con un bol y deja reposar durante 30 minutos.
- 4
A continuación, utilizando un rodillo, divide la masa en 6 porciones iguales. Forma bolas, haciendo girar la masa sobre una superficie.
- 5
Cúbrelas de nuevo y déjalas reposar un par de minutos más. A continuación, calienta una sartén. Mientras tanto, toma la primera bola y aplástala con las manos sobre una superficie enharinada. Luego, extiéndela con el rodillo, manteniendo una forma redonda. Obtendrás un grosor de 2-3 mm y un diámetro de 22-24 cm.
- 6
Tan pronto como la sartén esté bien caliente, transfiere la piadina a la sartén, extendiéndola bien; gírala con la mano para obtener una cocción uniforme y, después de unos 3 minutos, dale la vuelta con una espátula.
- 7
Cocínala también en el otro lado durante un par de minutos hasta que esté bien dorada. Transfiérela a un plato o tabla de cortar y continúa así con la cocción de las demás, apilándolas a medida que están listas.
Notas de Ago
- Ajusta la sal según el contenido de sal de los productos en conserva.
La piadina romagnola, con su corteza suave y el sabor auténtico de la tradición, es una experiencia que merece tu atención y cuidado. Disfrútala con quienes te rodean, porque la comida siempre es mejor compartida.


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